Introducción
Las funciones de servicio y las adaptaciones se utilizan tras el mantenimiento, una reparación o la sustitución de componentes concretos del vehículo. Permiten resetear valores de servicio, realizar los procedimientos de aprendizaje previstos por el fabricante o confirmar a la unidad de control que se ha ejecutado un trabajo determinado.
Estas capacidades van más allá de la simple lectura y borrado de códigos de avería.
Funciones de servicio habituales
Según el vehículo, el equipo de diagnóstico puede soportar:
- reseteo del intervalo de servicio
- servicio del freno de estacionamiento electrónico
- registro o cambio de batería
- purga de circuitos de freno concretos
- reseteo o aprendizaje de sensores
- calibración de la dirección
- aprendizaje del cuerpo de mariposa
- adaptación tras sustituir un actuador
- reseteo de valores aprendidos tras una reparación
- test de comprobación de componentes concretos
La disponibilidad de una función depende siempre del modelo concreto, de la unidad de control y del software utilizado.
Qué es una adaptación
Durante el funcionamiento, algunos sistemas memorizan valores, posiciones o correcciones de trabajo. Tras sustituir una pieza, hacer una reparación o cambiar las condiciones, la unidad puede necesitar volver a aprender esos valores.
La adaptación no repara una pieza averiada. Debe realizarse cuando lo prevé el procedimiento de mantenimiento o reparación.
En qué se diferencia la adaptación de la codificación
La codificación cambia la configuración y los ajustes disponibles de una unidad.
La adaptación o aprendizaje guarda los valores de trabajo que el sistema necesita para funcionar correctamente.
Una función de servicio ejecuta una operación de mantenimiento definida, por ejemplo un reseteo de intervalo o llevar un mecanismo a la posición de servicio.
Un mismo equipo de diagnóstico puede soportar una de estas operaciones en un vehículo y no otra.
Qué tener en cuenta antes de comprar
No basta con comprobar la marca. Hay que definir:
- el modelo exacto y el año
- la unidad o el sistema con el que se va a trabajar
- la operación de servicio concreta
- el software con el que se usará la interfaz
- si esa función está incluida en el equipo elegido
Para un reseteo básico del intervalo puede bastar una solución sencilla. Para calibraciones, aprendizajes y trabajos con unidades especiales suele hacer falta una interfaz específica de marca o un escáner multimarca con funciones ampliadas.