Introducción
La codificación permite cambiar los ajustes que el fabricante ha previsto en las unidades electrónicas del vehículo. Con ella se pueden activar, desactivar o modificar funciones concretas, siempre que la unidad, su software y el equipamiento del vehículo lo admitan.
La codificación es distinta de la simple lectura de averías. El diagnóstico ayuda a encontrar un fallo; la codificación cambia la configuración de una unidad de control.
Qué se puede modificar mediante codificación
Según la marca, el modelo y el equipamiento, la codificación puede utilizarse para modificar:
- el comportamiento de la iluminación exterior e interior
- algunas funciones de confort
- el cierre automático de puertas
- el funcionamiento de elevalunas y espejos
- los avisos mostrados
- los parámetros del sistema multimedia
- los ajustes ligados al equipamiento instalado
Son ejemplos, no una lista garantizada. La misma función puede estar disponible en un vehículo y no en otro.
Lo que la codificación no puede hacer
La codificación no añade hardware que físicamente no existe. Si el vehículo no tiene el sensor, la unidad, el cableado o el actuador necesarios, un cambio de software por sí solo no suele bastar.
La codificación tampoco sustituye a la reparación de una unidad averiada ni es una vía para saltarse los límites de hardware del vehículo.
Por qué importan el modelo y la versión de la unidad
Vehículos de la misma marca, e incluso del mismo modelo, pueden montar generaciones distintas de unidades electrónicas. Las posibilidades dependen del año, el equipamiento, la versión de software y los componentes instalados.
Por eso no basta con elegir la interfaz por marca. Hay que tener en cuenta el vehículo concreto y el software con el que se va a trabajar.
Codificar, adaptar y programar son operaciones distintas
La codificación modifica la configuración disponible de una unidad.
La adaptación o aprendizaje guarda los valores y posiciones de trabajo que el sistema utiliza en funcionamiento.
La programación o actualización de una unidad implica grabar software en la unidad y suele exigir requisitos más estrictos de interfaz, alimentación del vehículo y software.
Qué equipo elegir
Para codificar se usan a menudo cables e interfaces específicos de marca. Un adaptador OBD2 universal puede bastar para el diagnóstico básico, pero no siempre soporta la codificación de la unidad concreta.
Antes de comprar hay que comprobar la compatibilidad entre vehículo, software, interfaz y la función concreta. Durante la codificación es importante mantener una alimentación estable del vehículo y no interrumpir el proceso.